Entendemos los atracones y las ingestas compulsivas, por qué es tan difícil de cambiar y cómo afecta su vida.

¿Alguna de estas frases te suena?

  1. Te sientes fuera de control alrededor de la comida; mordisqueas, comes sin tener hambre ni atracones.

  2. Siempre estás dentro o fuera de las dietas, pero nada funciona por mucho tiempo.

  3. Comer gobierna tu vida; lo que sea que comas, nunca es suficiente.

  4. Piensas y te preocupas demasiado por la comida.

  5. Comes sensatamente en público, pero por tu cuenta se sale de control. Comes en secreto.

  6. Prometes dejar de comer compulsivamente, pero de alguna manera no sucede.

  7. Si la gente supiera cómo comes, no querrían conocerte.

  8. La comida se siente como un amigo y un enemigo, tus antojos se sienten como una adicción en lo que respecta a ciertos alimentos.

  9. Tienes cambios de humor; te sientes deprimido, solo y desesperado.

  10. Desearías poder tomar comida o dejarla, pero nunca es suficiente.

En caso de sentirte identificado/a en alguna de estas frases, es probable que no tengas una buena relación con la comida y/o que tengas incluso un trastorno de la conducta alimentaria llamado trastorno por atracón. Por lo tanto te animo a que continues leyendo a continuación.